SAN JOSÉ DE CLUNY

 “¿Cómo educan nuestros centros en la excelencia y a los que más lo necesitan? ¿Cómo contribuye nuestra institución a la mejora del sistema educativo, la comunidad y la sociedad?”

Desde su origen, los Colegios de San José de Cluny tratan de responder, en cada momento histórico, a los retos de la Iglesia y la sociedad. Como nuestra fundadora, la Beata Ana Mª Javouhey, somos sensibles a las necesidades de nuestro tiempo, afrontándolas con audacia y creatividad.

Nuestra Congregación surgió en la época de la Revolución Francesa (1807). Entre sus múltiples campos de acción apostólica, las Hermanas concedieron a la educación un puesto destacado. Su misión fue - como lo es actualmente - ofrecer a niños, adolescentes y jóvenes claves para reconocerse hijos de Dios y comprometerse en la transformación de sus ambientes, según los criterios del Evangelio.

El Carácter Propio y nuestra cultura organizativa contribuyen a generar una identidad común entre todos los agentes de la Comunidad Educativa: identidad que todos reconocen, comparten y celebran. La Pastoral en nuestros centros dinamiza la evangelización a lo largo de todo el proceso educativo.

Nuestras escuelas buscan ser lugares de encuentro donde los alumnos puedan desarrollarse plenamente y abrirse con confianza al mundo que les rodea. Somos signo de la Iglesia por la calidad de nuestra vida de fe y por la escucha a las orientaciones de su Magisterio.

Brindamos los beneficios de la educación a todos cuantos el Señor pone en nuestro camino sin excluir a nadie. Tenemos en cuenta distintas formas, métodos y contenidos para responder a las necesidades y capacidades reales de aquellos a quienes nos dirigimos.

Fieles a nuestra Madre Fundadora, a su visión del hombre y su concepción de la realidad, la educación que ofrecemos a nuestros alumnos les permite descubrir que están llamados a realizar el Proyecto de Dios en su vida y desarrollar sus capacidades según su ritmo y estilo de aprendizaje, siendo protagonistas del mismo mediante la observación, experimentación y creatividad. Cada uno ofrece lo mejor de sí mismo en beneficio del otro, y se enriquece con su aportación, en una relación de ayuda mutua. Cuando descubren y viven los valores que nos identifican – amor, apertura y universalidad, libertad, verdad, responsabilidad, justicia y solidaridad - experimentan la PAZ y se despierta en ellos el compromiso de construirla a su alrededor.

El educador Cluny, como guía experto, procura acercarse a cada uno con disponibilidad siempre nueva, acompañándolo en el camino de asimilación personal de la verdad, para que descubra el sentido último de cuanto existe.

Nuestra metodología se apoya en cuatro principios pedagógicos:  

  1. Pedagogía de la autonomía.
  1. Pedagogía del ser más para sí y para los demás.
  1. Pedagogía empírica.
  1. Pedagogía del descubrimiento, de la admiración.

Dejemos que nuestros antiguos alumnos resuman su paso por Cluny:

Cluny es misión. Así nació, con la primera mujer misionera de la historia. Así perdura, con la misión de las Hermanas. Así me educaron a mí, desde los 3 añitos hasta 2º de Bachillerato, en la búsqueda de mi misión. En Cluny, aprendí a buscar la Verdad. Soy periodista, y la misión de buscar la verdad adquiere un nuevo significado en mi vida. P.M.N. (Periodista)

Me siento orgullosa y agradecida de haberme educado en San José de Cluny. La formación recibida me ha permitido desarrollarme personal y profesionalmente. La responsabilidad, el trabajo bien hecho, la cercanía con el que sufre, la dedicación y el esfuerzo, valores que fui interiorizando durante mi vida escolar, son herramientas necesarias en mi profesión médica.

Todos los días me encuentro con la enfermedad y, lo más importante, me encuentro con el  enfermo, a veces desesperanzado y triste. Animada y sostenida por la fe, me entrego al prójimo buscando siempre su bienestar y serenidad, sabiendo que, muchas veces, una sonrisa o una mano amiga es la mejor medicina. A.L.S. (Cardióloga)

Sentir que puedes, que no estás sola, que creen en ti y te quieren, que serás capaz de superar las  dificultades es posible gracias al “efecto Cluny”. ¿Qué es el efecto Cluny? El que provoca  que el corazón palpite, que en el rostro se dibuje una sonrisa de felicidad  al recordar tu paso por Cluny. La educación y los valores interiorizados me acompañarán siempre en mi vida personal y familiar.

¡Qué afortunada soy de haber experimentado el efecto Cluny! En Cluny, supieron ver lo que era invisible a los ojos pero ciertamente visible al corazón: despertaron mi creatividad, mis ganas de aprender, la artista que llevaba dentro. Por todo ello, doy gracias; siempre seré parte de la familia Cluny. M.A.P. (Bellas Artes)

Tener la posibilidad de formarme en San José de Cluny, a pesar de las dificultades económicas de mi familia, ha sido para mí una oportunidad única de aprender a situarme en el mundo con la confianza que procede de reconocer tu vida como regalo recibido de Dios para ser ofrecido a otros, poniendo toda tu existencia al servicio de los demás con sencillez y alegría. M.L.C.F. (Profesora y Directora en un Colegio).